Era el año 2006, yo tenía 12 años. Jugaba en la escuela de fútbol de Pumas, participábamos en torneos de gran prestigio a nivel
semi-profesional, en los cuales en la mayoría nos iba bien.
Buscando más torneos reconocidos por la Federación
Mexicana de fútbol llegamos a la liga interna del Real Madrid, que está ubicada
dentro de las instalaciones de la Universidad Anáhuac México Norte. Entramos
con la ilusión de jugar la final en el estadio Nemesio Diez, también conocido
como, ‘’La bombonera’’ Estadio donde juega el equipo Toluca de primera división
profesional.
El torneo empezó, y nuestro equipo lucía sólido
y con grandes posibilidades de avanzar a la siguiente ronda. Pasando los seis
primeros partidos, nuestro equipo iba en primer lugar del grupo, motivo por el
cual avanzamos a cuartos de final.
Esta ronda no sería sencilla, ya que nos tocaba
jugar contra una escuela del Club América que venía jugando bien. Después de
un partido no tan complicado, ganamos con un marcador de 5-2, anotando yo el tercer
gol por medio de un tiro libre. Ya estábamos en semifinales. El partido
siguiente era vital, ya que si ganábamos íbamos a obtener nuestro primer
objetivo que era jugar en el estadio. El partido no venía fácil, ya que nos
tocaba contra los locales, que se llamaban Real Madrid 94. Este equipo le había
ganado al equipo favorito para llevarse el trofeo, que era una afiliación del
Barcelona que había ganado todos sus partidos. Después de un partido muy
complicado, nos llevamos la victoria con un marcador de 3-2. Los padres del
equipo contrario se mostraban furiosos con el árbitro, por algunas faltas que
marcó a nuestro favor. En fin, lo habíamos logrado ¡Estábamos en la final¡
Llego el gran día, me levante temprano para llegar
al punto de reunión del equipo. Viajamos en el autobús del club muy emocionados
y cantando. El partido comenzaba a las 12pm.
Llegamos al estadio y personal de la liga ya nos
estaba esperando para acompañarnos a los vestidores, nos cambiamos y entramos
al campo tomados de las manos y a lo lejos vimos una gran pancarta en la parte
inferior de las butacas del estadio que decía ‘’PUMAS CUAJIMALPA’’. Eran
nuestros familiares apoyándonos.
Inició el
partido contra el equipo llamado ‘’Irlandés’’. El encuentro fue muy parejo, concluyó
y nos fuimos a tiempos extras, enseguida a penales con un marcador de 1-1. No tire penal pero mis compañeros lo
hicieron muy bien. Y el contrario falló. Por lo cual fuimos campeones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario